Criptoeconomía: ¿tiene futuro en el Real Estate?

Cuando leemos la palabra “cripto” de inmediato se lo asocia a las criptomonedas, para luego inferir volatilidad, riesgo y/o desconocimiento lo cual y para muchos, activa un sesgo cognitivo negativo para todo lo que se intente transmitir a partir de esa percepción.
Esto podría estar justificado dado que todo resulta muy joven en el mundo de las monedas digitales. Pero resulta que la Criptoeconomía como concepto mucho más abarcativo sería como una familia en la cual las criptomonedas es solo uno de sus hijos, aunque muy revoltoso y por lo tanto el que más atención suscita.
La Criptoeconomía representa la mayor revolución que se ha planteado el ser humano con relación a la hegemonía de los sistemas centralizados. Estamos viviendo la mayor anarquía ordenada gracias a la certeza matemática, dado que ahora podemos interactuar entre pares sin una autoridad central que garantice o intermedie para “dar confianza” de lo acontecido. Se lo ha reemplazado por la tecnología, emergiendo la Blockchain como nuevo estandarte de la libertad.Otro de sus hijos – con buen presente, y con un futuro brillante – es la tokenización, o representación digital como fichas o tokens de un activo o proyecto subyacente de la economía real. No debe ser confundido con una criptomoneda, ya que detrás de esta solo hay un concepto o idea nacida directamente en 2D, cuyo potencial, capitalización y precio se lo otorga el mercado por oferta y demanda. El principal referente es el Bitcoin, siendo la más “veterana” de las monedas (sólo 12 años de vida), aunque aún expuesta a una alta volatilidad multifactorial (desde un ataque del gobierno central de China a los mineros, hasta un simple tweet de Elon Musk).

Y esto sencillamente porque su precio es de expectativa, lo cual deja en evidencia que resta un camino pendiente aún de consolidación.

Como contrapunto, la tokenización es la representación digital de algo existente en el mundo real o 3D. Aquí está la articulación mayor entre la criptoeconomía y la industria del Real Estate, ya que ahora hablamos de la internet del valor dado que se podrán transferir tokens representativos de participaciones en diferentes proyectos inmobiliarios existentes en cualquier lugar del mundo.

Hablamos de la democratización del acceso a las inversiones, desde pequeños montos de inversión, ampliando la base de la pirámide de quienes aspiran a colocar sus ahorros en ladrillos.

La tokenización con oferta pública habilita una nueva fuente de financiamiento de proyectos, de manera desintermediada, sin bancos; y sin costos friccionales de intermediaciones a las que estábamos subordinados.

Ahora es la era del “p2p” (peer to peer), o relación directa entre pares – en este caso inversor y desarrollador – pero desestresando la necesidad de disponer del capital implícito en una preventa desde el pozo, preventa o “sobre plano” como lo llaman en España.

Con la Blockchain hablamos de un escribano público planetario, el que brinda fe pública que lo pactado o informado permanecerá inmutable, transparente para ser consultado cuando se lo desee; y trazable dada huella temporal implícita en este herramental.

Esto permite la emisión de tokens o valores negociables regulados (en el caso de obtenerse el status de oferta pública), por pequeños montos y de manera tal de poder diseñar vehículos de inversión que podrán ser diseñados a la exacta medida de la necesidad del proyecto a financiar.

Digamos que ahora el Real Estate puede financiarse sin bancos ni preventas.

La tokenización de productos de la industria inmobiliaria rompe lo hasta ahora conocido, debiendo sustentarse su diseño en:

  • Sólidos fundamentos del negocio a tokenizar. El dinero no aparecerá sólo por implementar una tokenización – sea por oferta pública o privada – ya que la misma es condición necesaria pero no suficiente. Un negocio inviable tokenizado, seguirá siendo inviable sin que nadie esté motivado a adquirir esos tokens.
  • Tokenomics (diseño de tokens) de alta complejidad. Lo que se ofrece al público inversor debe emerger de un profundo estudio del mercado. Es el caso del primer desarrollo inmobiliario en la ciudad de Málaga que se financiará por medio de una tokenización por oferta pública, en la que se estructuraron títulos de deuda mediante un sistema de doble token, ya que una parte de la demanda potencial aspiraba a una tasa fija de interés con respaldo en ladrillos, siendo la otra la de un público potencialmente demandante de una remuneración asociada a la inversión inmobiliaria en preventa. Por ello se establecieron dos tipos de tokens de deuda – descartándose la opción de equity – para levantar el capital necesario para financiar el proyecto. Uno paga tasa fija y otro variable asimilada al recorrido de precios entre el lanzamiento y las escrituras.
  • Mecanismos de liquidez. Un token de calidad debe facilitar la salida de la inversión durante el recorrido. Para ello otra de las grandes disrupciones de la criptoeconomía – las Finanzas Descentralizadas o “DeFi” – que habilita a crear Pools de Liquidez, que operarán como AMM (Automatic Market Maker), al disponer de liquidez autónoma y perpetua de los tokens a lo largo de su vida útil. Vender el token sin que exista un comprador, ya que no se vende, sino que se lo canjea contra la liquidez existente en el Pool. Una verdadera revolución en la conceptualización de productos financieros de inversión.
  • Criptomarketing. Al conocido marketing digital y gestión de venta y distribución de tokens, se deberá adicionar una “capa” adicional ya que se está vendiendo algo por primera vez, lo cual requiere de un artesanal diseño de gestión comercial y de comunicación que para este producto obliga a aplicar un concepto superador del marketing tradicional.

De lo que no se tiene dudas es que estamos frente a la mayor disrupción en los modelos de negocios hasta ahora conocida. Estamos raspando sólo la superficie de esta nueva realidad que habilita la criptoeconomía, dejando en evidencia que el Real Estate implica un campo fértil para la creatividad en el diseño y aplicabilidad de este herramental.

Lo conocido ya no podrá sostenerse. Lo nuevo vino a instalarse, resultando evidente el agotamiento de la base de sustentabilidad de nuestra industria.

Ahora el límite al rediseño es sólo la creatividad.

De lo que no se tiene dudas, es que #SeráPorAcá.

Por Néstor Kreimer para Ámbito Financiero

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